22 de diciembre de 2012

Una paloma

Paloma de la paz
Una paloma,
a mí me dijo,
da paz,
da amor,
con corazón.
Paz dando,
se fue,
Y yo con ese mensaje,
me quedé.
Espero que vuelva,
predicando,
paz y fe.
Paz siento,
en mi corazón,
pero,
lo que se siente en otros corazones,
es odio y maldad.
Con calidad,
muchas personas,
o viven,
por guerras
y demás.
Yo afortunada
de tener paz.
Guerra,
maldad y muerte.
Paz
calidad y vida.

18 de diciembre de 2012

La estrella fugaz


Una vez una estrella fugaz,
a mi lado pasó,
dejando huella en mi corazón.
Estela de vida,
paz,
felicidad.
Pasa a tu lado diciendo,
sé mejor,
ten bondad.
Ayuda a los demás,
con solidaridad.
Rastro de esperanza
e ilusión.
Puntas empinadas,
y diciéndome,
la verdad,
un don.
La mentira,
a la basura tírala.
Cada vez que veo,
una estrella,
pienso en lo mejor,
del ser humano,
la paz mundial.

12 de diciembre de 2012

¡0h, Córdoba!

¡Oh, Córdoba! 
tu esplendor,es como el Sol.
Maravillosa,
tu mezquita.
En mayo,
se llena de flores,
preparada para:
buenos olores.
Primero,
las cruces,
muchas tendrás,
en plazas y demás.
Continúas,
con patios,
llenos de buenos olores,
de flores.
Por último,
la feria,
llena de casetas,
con ganas de bailar,
y de fiesta.
Llega el verano,
no te levantas temprano.
Con mucho sol,
y calor recibes.
En la sierra,
hay ermitas.
En el centro,
las Tendillas.
En el casco histórico,
destaca tu judería.
Y por tí,
pasa el Guadalquivir.
Capital romana,
fuiste,
y árabe también.
Monumentos,
por doquier.
Córdoba,
la llana,
casi ninguna elevación.
Caminos estrechos,
en tu judería,
casi me pierdo, 
paseando, 
en ti.
Grandes acueductos,
hay en tu subsuelo.
Hay un ayuntamiento,
a su lado,
un templo singular,
un templo romano,
digno de admirar.
Termino este poema,
y aún faltan cosas por nombrar.

13 de noviembre de 2012

Mi jardín



Mi margarita,
mi casita,
en verano,
¡qué olor!
Mi amapola,
me hace no sentirme sola.
Mi clavel,
un sueño.
Mi girasol,
me alumbra como el sol.
Mi rosa,
mi casa.
Mi lila,
mi pulserilla.
Mi corazón,
espera recibir flores,
todos los días,
para ser feliz.

8 de noviembre de 2012

El atardecer

El atardecer,
el sol se va,
por mis mejillas
corren las lágrimas.
Estoy nerviosa,
el helado se derrite.
Mi piel se enfría,
no siento su calor.
La última lágrima,
de mis ojos se va,
sin saber donde irá,
misteriosamente cae al agua.
Con el sol de acompañante,
se irá.
Y yo acompañada
de la luna,
me iré a mi casa,
para poder llorar,
a gusto.